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Hace 26 años que su historia de activismo ambiental y defensa de los derechos de las comunidades se convirtió en uno de los negocios más rentables de Hollywood. Erin Brockovich, la película dirigida por Steven Soderbergh y estrenada en el año 2000, recaudó casi 260 millones de dólares y convirtió a Julia Roberts, su protagonista, en la actriz mejor pagada de la historia hasta aquel momento: se embolsó 20 millones de dólares, además de ganar el Oscar a Mejor actriz protagonista. Pero Erin Brockovich (Lawrence, Kansas, 1960), la ‘de verdad’, la mujer que se enfrentó en cuerpo y alma a Pacific Gas and Electric Company (PG&E), no quedó en una ‘simple’ heroína más dibujada por las ansias capitalistas, y a menudo patriarcales, de Hollywood.

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