Escuchar artículo

Afortunadamente para Wallis Simpson, el 3 de agosto de 1950 no existía TikTok. De haber ocurrido hoy, probablemente su entrada en aquella boda habría acabado convertida en un vídeo viral, seguida de miles de comentarios indignados y, quién sabe, quizá hasta de la ya célebre copa de vino derramada muy poco accidentalmente sobre el vestido de una invitada. Porque sí: apareció tarde, vestida de blanco y robó todas las miradas.

Seguir leyendo