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La última producción en la que ha aparecido, aunque quizá no por mucho tiempo, ha sido la película de Netflix Mensajes de voz para Isabelle: una dramedia romántica protagonizada por Jill, una aspirante a chef que envía audios en los que cuenta su vida a su hermana, fallecida después de una vida recluida en casa por la fibrosis quística. Ambas compartían una canción preferida que emociona a Jill cada vez que suena: Dancing on My Own, de Robyn. Pero antes de eso, el tema ha aparecido en la banda sonora en muchas obras audiovisuales desde que se publicó en 2010 y ha logrado que algunas escenas sean de las más recordadas de estos títulos.

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