De las túnicas púrpura a las gorras MAGA: ¿Es la ropa el lenguaje político más despreciado pero más potente?
En 2018, ...
En 2018, Melania Trump realizó un viaje por varios países africanos —Kenia y Egipto entre otros— para limar asperezas por las declaraciones de su marido del año anterior. Según se rumoreaba, Donald Trump consideraba que estaban en una zona “de mierda”. En su visita, la primera dama recibió fuertes críticas durante un safari por vestir un salacot, prenda indisociable de la imagen tópica del viajero por África, pero también una reminiscencia a la indumentaria de exploradores y soldados coloniales europeos de finales del siglo XIX y principios del XX. En Egipto, conociendo el paisaje de las pirámides, eligió un panamá. No le fue mejor. Se le acusaba de insinuar una superioridad blanca con su indumentaria. Melania Trump reclamó a los medios que deberían fijarse más en lo que hacía —ir a colegios, acercarse a la cultura local— y no en lo que se ponía.
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