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La charla es vía Zoom. Sigourney Weaver (Nueva York, 76 años) asoma unos esquivos segundos por la cámara y la apaga, probablemente es demasiado pronto al otro lado del océano, pero su voz basta, es cálida y entrañable como siempre. Casi tanto como la voz por la que la reconocemos en España, la de María Luisa Solá, la mujer que lleva una vida doblándola aquí y a la que ella le dio visibilidad en su discurso recogiendo el Goya Internacional. Así es esta mujer de metro ochenta a la que Hollywood aprendió pronto a hacer hueco porque no les dio más opción. Ella es de pequeños grandes gestos. Estuvo en las manifestaciones contra la guerra de Vietnam, ha apoyado a candidatos demócratas siempre y se ha sentado a hablar con cada director con el que ha trabajado para pedir cambios e introducir sugerencias, desde su primer papel, aquella teniente Ripley de Alien, el octavo pasajero (1979) que iba a ser un hombre y acabó siendo la mujer más icónica del cine y la ciencia ficción, referente inesperado. Los Cazafantasmas, Gorilas en la niebla, Armas de mujer, Avatar… Es todo ese cine el que se le viene a la cabeza a cualquier espectador y también a los directores cuando la siguen llamando para papeles de mujeres relevantes e imponentes. Es lo que le ocurrió a Jon Favreau cuando la eligió como nueva líder rebelde, la coronel Ward, en la última película de Star Wars, The Mandalorian and Grogu (estreno en cines 21 de mayo). “Sigourney es un icono y trabajar con ella enriquece el proceso creativo tanto para mí como para el público. Tan pronto como entra en escena, no hay necesidad de contar toda su historia de origen, entendemos inmediatamente que luchó por la Alianza Rebelde, sabemos que fue Ripley en Alien, tienes Héroes fuera de órbita e incluso Avatar. Incluso podemos asumir que tenía la misma edad que Leia, Han y Luke”, ha explicado el director sobre su elección como la coronel Ward, “guerrera de la rebelión y piloto y quien encarga a la pareja protagonista que recabe información para acabar con estos villanos imperiales que están tiranizando a los pueblos”, como ella la define.

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